Un papá a la medida es un cuento GRANDE. Su gran tamaño encanta a los niños.
Y es que no podría tratarse de menos, pues madre e hija lo tienen claro: necesitan un papá muy GRANDE...
¿Encontrarán un papá a la medida?
*Autor: David Calí
*Ilustraciones de: Anna Laura Cantone
*Editorial: Edelvives
Mi mamá es grande, muy grande, mucho más grande que las otras mamás.
Cuando viene a buscarme al colegio, las otras mamás se apartan para dejarla pasar.
Mi mamá es fuerte, muy fuerte, mucho más fuerte que las otras mamás.
Ninguna mamá puede ganarla cuando echan un pulso.
¡Ni ningún papá!
Mi mamá es guapa, muy guapa, muchísimo más guapa que las otras mamás.
Si organizasen un concurso de belleza para mamás, seguro que mi mamá ganaba el primer premio.
Mi mamá es inteligente, super inteligente, mucho más inteligente que las otras mamás.
Siempre sabe quién es el malo, mucho antes de que acabe la película.
¡Y sabe hacer cuentas de memoria!
Mi mamá es deportista, muy deportista, mucho más deportista que las otras mamás.
Sabe jugar al futbolín... a la petanca... y sabe patinar en patines de ruedas.

Y además sabe hacer puzzles.
Pero los otros niños tienen también un papá.
Yo, no.
Necesitaría un papá grande, muy grande, por lo menos, como cuatro papás.
Necesitaría un papá fuerte, muy fuerte, mucho más fuerte que los otros papás.
Tan fuerte como el Luchador Enmascarado de la tele.
Necesitaría un papá guapo, muy guapo, mucho más guapo que los otros papás.
Tan guapo como un actor de cine, y con mucho pelo.
Necesitaría un papá inteligente, super inteligente...
deportista...
que supiera hacer puzzles ¡y que fuera cariñoso!
Mi mamá y yo hemos puesto este anuncio en el periódico:
"Se busca un papá tan estupendo como mamá. Los que no lo sean, que se queden en su casa"
Al día siguiente, llegaron los aspirantes a papá.
Uno no era bastante fuerte...
...otro no tenía casi pelo...
...otro no sabía hacer cuentas...
...otro no sabía patinar sobre ruedas...
...a otro no le gustaban los puzzles...
...y otro no era simpático...
Al final, no quedaba más que uno.
La verdad es que no era muy grande...
...tampoco parecía un actor de cine...
...no tenía un aspecto muy deportivo...
...ni era fuerte como el Luchador Enmascarado.
Pero parecía simpático, así que nos lo quedamos.
Mi nuevo papá es bajito, muy bajito.
Mucho más bajito que los otros papás.
Era muy malo en el cálculo mental...
pero sabe muchas poesías...
...le gustan los animales...
...¡y sabe cocinar!
Mi nuevo papá es simpático y cariñoso, mucho más cariñoso que los otros papás.
Por la noche, antes de dormirme, se sienta en mi cama y me lee un cuento.
Algunas veces, incluso dos.
¡Me encanta mi nuevo papá!
Aunque no sepa patinar sobre ruedas ni hacer puzzles.
¡Es mi papá!
__________________________________________________
Aún así, y como siempre, es millones de veces mejor tenerlo entre las manos. Y más uno de este tamaño y con ilustraciones tan bonitas.





















