martes, 30 de noviembre de 2010

Bloque 2) Análisis cuento folclórico: Toda-clase-de-pieles.

Trabajo realizado por: Beatriz Escudero, Raquel Del Pozo y Xenia Guillén.
Aspectos pedagógicos: Enseñanzas para la vida que se extraen del cuento.
Dentro de estos aspectos, distinguimos tres enseñanzas, dentro de las cuales se derivan otros aspectos relevantes como son:
     · Cumplimiento de las promesas: destacamos la aceptación de la muerte, en este caso, por parte del rey. Ya que cuando ésta murió, le hizo prometer que se casaría con otra mujer más bella que ella y tras una búsqueda exhaustiva, dio a parar con su propia hija.
Por otro lado, para cumplir la promesa del padre, la hija le pide tres vestidos que cree imposibles de conseguir para ralentizar el matrimonio entre ambos. Éstos son uno tan dorado como el sol, otro tan plateado como la luna y otro tan brillante como las estrellas. Además de un abrigo hecho con toda clase de pieles de todos los animales.
Y por último, una vez ya conseguidos todos estos deseos por parte de la hija, ésta por miedo a que su padre cumpla la promesa que le hizo a la madre, decide huir incumpliendo así su palabra. La huída representa un alejamiento del hogar y de la protección, perdiendo así sus riquezas y su condición social. Por lo que tiene que buscarse la vida por ella misma escondiéndose de su verdadera identidad. En este caso la hija, afronta las consecuencias de esa huida.
     · El que algo quiere algo le cuesta”: Este aspecto se ve reflejado en la actitud del padre ya que, por todos los medios posible, quería que se llevase a cabo la boda con su hija. Eso conllevó a que le regalara todo lo que ella pidió.
Por otro lado, la hija cuando decide huir arrastra ciertas consecuencias como ya hemos dicho antes (abandonar la protección del hogar, autonomía, trato con el pueblo, etc…)
Donde también observamos este refrán, es en el momento en el cual la princesa se va deshaciendo poco a poco de los recuerdos de su madre (tres medallas) por enamorar al príncipe.

·  El trato de las personas: En el cuento hemos sacado diferentes tratos que se les da a los diversos personajes.
-Cocinero-princesa/Cocinero-príncipe: Hemos juntado estas dos relaciones ya que se aprecia muy bien la diferencia entre ambos aun teniendo el mismo estatus social. Por un lado, la relación cocinero-princesa, es en un primer momento meramente profesional y quizá con un trato despectivo ya que se encuentra por debajo de su nivel “Seguro que has dejado caer algún pelo en la sopa. Como sea verdad, te pego una paliza.”; aunque en el fondo y a lo largo del tiempo, desarrolle hacia ella un cariño de “hija”. Por otro lado, la relación cocinero-príncipe es mucho más respetuosa por el nivel social de este último.
-Príncipe-princesa: En esta relación es donde realmente no se hacen diferencias por clases sociales. El príncipe no hace discriminación en base a esto. Se enamora de la cocinera, no de la princesa; es decir, de la persona, no del estatus social.
“No sé quién eres, ni me interesa, me da igual que seas rica o pobre, que vengas de donde vengas, lo único que sé es que quiero que seas mi esposa y lo aceptes”

Aspectos psicológicos: Evolución de la protagonista desde la infancia a la edad adulta - Viaje iniciático
Hay que hacer hincapié en el viaje iniciático, puesto que representa los momentos evolutivos del personaje principal (toda-clase-de-pieles), incluyendo sus retos y pruebas que se le presentan.
Así pues, el viaje iniciático comienza con la muerte de la madre, separándose así de su vínculo materno-filial.
El segundo reto que se le presenta en el camino, es decidir si casarse o no con su padre. Para retrasar el momento, la hija pide a su padre tres vestidos uno tan dorado como el sol, otro tan plateado como la luna, y otro tan brillante como las estrellas, además de un abrigo de toda clase de pieles.
Consideramos que resulta una tercera prueba, el momento de la huida. La hija toma las riendas de la situación abandonando la infancia y comenzando la madurez. En esta huida echa mano del abrigo de toda clase de pieles, para dejar toda su vida entre algodones y sobrevivir como un animal en el bosque. De ahí que su nombre en adelante fuese “Toda-clase-de-pieles”.
Un punto importante, es que la autonomía, citada con anterioridad en los aspectos pedagógicos, toma cierta relevancia. Esto se relaciona directamente con la responsabilidad que debe tener la protagonista a la hora de trabajar con el cocinero (puntualidad, obedecer órdenes y normas…)
Su viaje iniciático va finalizando en cuanto se enamora del príncipe.
Se tendrá que poner los vestidos que le había regalado su padre con el fin de sedurcirle.
Y poco a poco, se tendrá que desprender de las joyas que le había dado la madre (la rueca de hilar, la devanadera, y el anillo de compromiso) que se los da a su amado como signo de amor hacia él.
“El príncipe dijo:
   —Eres mi querida prometida y no nos separaremos nunca más.
                                                                                                A continuación se celebró la boda y vivieron felices hasta su muerte.”

Bloque 2) Cuento folclórico: Toda-clase-de-pieles.

Érase una vez un rey que tenía una esposa con el cabello de oro, y era tan hermosa que no había otra igual en la tierra. Sucedió que ella se puso enferma y, cuando sintió que iba a morir, llamó al rey y le dijo:
    —Si después de mi muerte quieres casarte, prométeme que no tomarás por esposa a otra que no sea tan bella como yo y que no tenga mis mismos cabellos de oro.
El rey estuvo inconsolable durante mucho tiempo, y no pensó en tomar otra mujer. Finalmente dijeron los consejeros:
    —No hay otra salida. El rey debe casarse de nuevo para que tengamos una reina.
A continuación se enviaron mensajeros por doquier para buscar una novia que pudiera igualarse en belleza a la reina muerta. Pero no se pudo encontrar ninguna que fuera igual y, aunque la hubieran encontrado, no había ninguna otra que tuviera sus mismos cabellos de oro. Así que los mensajeros regresaron con las manos vacías sin cumplir el encargo.
El rey tenía una hija que era tan hermosa como su madre y tenía sus mismos cabellos de oro. Cuando se hizo mayor, el rey la contempló y vio que era el vivo retrato de su madre muerta, y sintió de pronto un amor apasionado por ella. Entonces les dijo a los consejeros:
    —Quiero casarme con mi hija, puesto que es el fiel retrato de mi mujer muerta, y en ningún lugar puedo encontrar otra novia igual.
Cuando los consejeros oyeron esto, se asustaron y dijeron:
    —Dios ha prohibido que el padre se case con la hija. De un pecado no puede venir nada bueno, y el reino se verá arrastrado a la perdición.
La hija se asustó todavía más cuando supo la decisión de su padre. Sin embargo, esperaba hacerle desistir de su proyecto. Entonces le dijo a su padre:
    —Antes de que se cumpla vuestro deseo, tengo que tener varios trajes: uno tan dorado como el sol, otro tan plateado como la luna y el tercero tan brillante como las estrellas; luego quiero un abrigo de toda clase de pieles. Cada animal de vuestro reino debe dar un trozo de su piel para confeccionarlo.
Ella pensó: «Es casi imposible lograr esto, y mientras tanto puedo apartar a mi padre de sus malos pensamientos.»
El rey no cedió, y las doncellas más hábiles del reino tejieron los tres vestidos: uno tan dorado como el sol, otro tan plateado como la luna y el tercero tan brillante como las estrellas. Y sus cazadores apresaron a todos los animales del reino y le quitaron a cada uno un trozo de su piel; con ellos se hizo un abrigo de toda clase de pieles.
Finalmente, cuando todo estuvo preparado, el rey hizo traer el abrigo, lo extendió ante ella y dijo:
    —Mañana se celebrará la boda.
Cuando la princesa vio que no había esperanza alguna de cambiar los sentimientos de su padre, tomó la decisión de huir en la noche, mientras todos dormían. Se levantó y cogió tres de sus tesoros: un anillo de oro, un torno de hilar de oro y una devanadera de oro; metió los tres vestidos de sol, de luna y de estrellas en una cáscara de nuez, se puso el abrigo hecho con toda clase de pieles y se tiznó la cara y las manos. Luego se encomendó a Dios y partió, andando toda la noche hasta que llegó a un gran bosque. Como estaba muy cansada, se sentó en un árbol hueco y se durmió.
Salió el sol y ella seguía durmiendo; se hizo completamente de día y aún continuaba durmiendo. Entonces sucedió que el rey al que pertenecía el bosque fue a cazar allí. Llegaron sus perros al árbol, lo olfatearon y corrieron a su alrededor ladrando. El rey dijo a los cazadores:
    —Mirad a ver qué clase de animal salvaje se ha escondido ahí.
Los cazadores obedecieron el mandato y, cuando regresaron, le dijeron:
    —En el árbol hueco hay un animal maravilloso, como no hemos visto otro igual; su pellejo es de toda clase de pieles, está echado y duerme.
    —Mirad a ver si podéis apresarlo vivo —dijo el rey—; atadlo luego al carruaje y traedlo con vosotros.
Al apresar los cazadores a la joven, ésta se despertó sobresaltada y les dijo:
    —Soy una pobre criatura, abandonada de padre y madre; compadeceos de mí y llevadme con vosotros.
Entonces ellos dijeron.
    —«Toda-clase-de-pieles», tú sirves para estar en la cocina; vente y barrerás la ceniza.
Así pues, la sentaron en el carruaje y la llevaron hasta el palacio real. Le asignaron un cuchitril bajo la escalera, donde no entraba la luz, y dijeron:
    —Animalillo salvaje, ahí puedes vivir y dormir.
Luego la enviaron a la cocina y ella traía el agua, la leña, atizaba el fuego, desplumaba las aves, limpiaba las verduras, barría la ceniza y hacía todo el trabajo ingrato.
Así vivió «Toda-clase-de-pieles» pobremente durante mucho tiempo. ¡Ay, pobre princesa, qué será de ti!
Pero sucedió que una vez se celebró una fiesta en el palacio, y ella le dijo entonces al cocinero:
    —¿Puedo subir y mirar un poco? Me colocaré ante la puerta.
El cocinero dijo:
    —Ve, pero en media hora tienes que estar de vuelta y recoger la ceniza.

Ella cogió su lamparita de aceite, fue a su cuchitril, se quitó la piel y se lavó el hollín de la cara y las manos, de manera que su belleza volvió a salir a la luz del día. Luego abrió la nuez y sacó el vestido que brillaba como el sol. Hecho esto, subió a la fiesta y todos le cedían el paso, pues nadie la conocía y pensaban que era una princesa. El rey le salió al paso, le dio la mano y bailó con ella pensando para sí: «Nunca he visto otra mujer más hermosa.»
Terminó el baile, se inclinó y, cuando el rey miró a su alrededor, había desaparecido sin que nadie supiera a dónde había ido. Se llamó a los vigilantes que estaban ante palacio, pero nadie la había visto. Entre tanto, ella fue a su cuchitril, se quitó rápidamente el vestido, se tiznó la cara y las manos, se puso el abrigo de pieles, y otra vez quedó convertida en «Toda-clase-de-pieles». Cuando llegó a la cocina y quiso ponerse a trabajar y barrer la ceniza, dijo el cocinero:
    —Déjalo hasta mañana. Hazme la sopa para el rey, pero no dejes que se te caiga ningún pelo; si no, no comerás más pan en el futuro.
El cocinero se fue y la muchacha hizo la sopa para el rey. Le hizo una sopa de pan todo lo mejor que supo y, cuando estuvo terminada, cogió de su cuchitril su anillo dorado y lo puso en la fuente en la que estaba preparada la sopa. Cuando el baile terminó, el rey pidió la sopa y la comió, y le gustó tanto que pensó que nunca había comido otra igual. Al llegar al fondo de la fuente, vio el anillo de oro y no pudo comprender cómo había llegado hasta allí. Entonces ordenó al cocinero que se presentara ante él. El cocinero se asustó cuando oyó la orden y le dijo a «Toda-clase-de-pieles»:
    —Seguro que has dejado caer algún pelo en la sopa. Como sea verdad, te pego una paliza.
Cuando llegó ante el rey, éste le preguntó quién había preparado la sopa. El cocinero respondió:
    —¡La he preparado yo!
Pero el rey dijo:
    —No es verdad; estaba hecha de otra manera y mejor que otras veces.
El cocinero contestó:
    —Tengo que confesar que no la he hecho yo, sino el animalillo salvaje.
Dijo el rey:
    —Hazla que suba.
Cuando «Toda-clase-de-pieles» llegó, le preguntó el rey:
    —¿Quién eres?
    —¡Yo soy una pobre criatura que no tiene padre ni madre!
El siguió preguntando:
    —¿Para qué estás en mi palacio?
Ella contestó:
    —Para nada bueno, solamente para que me tiren los zapatos a la cabeza.
El siguió preguntando:
    —¿De dónde has sacado el anillo que estaba en la sopa?
Ella contestó:
    —No sé nada de ese anillo.
Así que el rey no pudo aclarar nada y le dijo que se fuera.
Pasado algún tiempo, se celebró de nuevo una fiesta, y «Toda-clase-de-pieles» le volvió a pedir al cocinero que la dejara mirar como la última vez.
    —Sí —contestó él—, pero vuelve dentro de media hora y hazle al rey la sopa de pan que tanto le gusta.
Ella se dirigió entonces a su cuchitril, se lavó velozmente, sacó de la nuez el traje que era tan plateado como la luna, y se lo puso. Subió y parecía una princesa. El rey salió a su encuentro y se alegró de verla de nuevo y, como empezaba en ese momento el baile, bailaron juntos. Pero cuando terminó el baile, desapareció tan rápidamente que el rey no pudo ver a dónde se dirigía.
Ella corrió a su cuchitril y se convirtió de nuevo en animalillo salvaje y fue a la cocina para preparar la sopa de pan. Aprovechando que el cocinero estaba arriba, cogió el torno de hilar de oro y lo metió en la fuente, de tal manera que preparó la sopa por encima del torno. Luego se la llevaron al rey, que la comió y le supo tan rica como la vez pasada, e hizo venir al cocinero, que tuvo que confesar de nuevo que «Toda-clase-de-pieles» había preparado la sopa. «Toda-clase-de-pieles» se presentó de nuevo ante el rey, pero ella contestó que solamente estaba allí para que le tiraran los zapatos a la cabeza y que no sabía nada del torno de oro.
El rey organizó una fiesta por tercera vez, y pasó lo mismo que las veces anteriores. De modo que el cocinero le dijo:
    —Tú eres una bruja, animalillo salvaje. Siempre echas algo a la sopa para que esté muy rica y le sepa al rey mejor que la que hago yo.
Pero como se lo pidió tan insistentemente, la dejó ir un rato. Se puso el traje que brillaba como las estrellas y entró con él en la sala. El rey bailó nuevamente con la hermosa doncella y pensaba que nunca había estado tan hermosa. Mientras bailaban, sin que ella se diera cuenta, le puso en el dedo un anillo de oro. Había ordenado que el baile durara mucho tiempo y cuando éste se acabó, quiso retenerla por las manos, pero ella se soltó y se mezcló entre la gente tan rápidamente, que desapareció de su vista. Corrió todo lo que pudo hasta su cuchitril, bajó la escalera, pero como se había entretenido mucho más de media hora, no pudo quitarse el hermoso traje, sino que se echó el abrigo de pieles sobre él, y con la prisa no se tiznó del todo, sino que un dedo se le quedó blanco. «Toda-clase-de-pieles» se dirigió corriendo a la cocina, hizo la sopa de pan para el rey y en un momento en que el cocinero salió, puso dentro la devanadera de oro.
Cuando el rey encontró la devanadera en el fondo, hizo llamar a «Toda-clase-de-pieles»; entonces vio su blanco dedo y el anillo que le había puesto en el baile. La cogió por la mano y la sujetó. Ella quiso soltarse y escapar, pero el abrigo de pieles se le abrió un poco y el rey pudo entrever el brillo del traje de estrellas. El rey tiró del abrigo, descubriendo los cabellos de oro de la princesa, que apareció ante él en todo su esplendor y ya no pudo ocultarse por más tiempo.
Cuando se quitó el hollín y la ceniza de la cara, era lo más hermoso que se había visto nunca en la tierra.
El rey dijo:
    —Eres mi querida prometida y no nos separaremos nunca más.
A continuación se celebró la boda y vivieron felices hasta su muerte.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Dignos de contar/leer.

En clase hemos tratado unos cuantos cuentos, a mi parecer, geniales.
Entre ellos, destaco...

"Un culete independiente", el cual ya conocía desde que era pequeña. Me marcó tanto que, fijándome en los dibujos que aparecían, cree mi propio cómic. Ahora forma parte de las paredes del pasillo de mi casa.



"Adivina cuánto te quiero", pues trata de una manera asombrosa el tema del cariño: a través de una adivinanza. ¿Sabes quién gana el juego?














"Todos sois mis favoritos", un cuento también muy bonito donde se refleja de nuevo el cariño (esta vez sí) de unos padres oso hacia sus oseznitos.










"El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza", todo el libro investigando quién ha sido el culpable. Hay que reconocer que lo escatológico siempre ha hecho bastante gracia.
Encontré este vídeo por youtube y cómo no, tenía que ponerlo.

Mito - Eros y Psique.

Un mito relatado en clase por Irune.

Me dejó con muy buen sabor de boca, por lo que ahí tenéis un enlace para que podáis leerlo con tranquilidad. (Comienza a partir de la página 9)

En la búsqueda de un buen link, me he fijado que aún siendo el mismo mito, suelen haber ciertas diferencias como por ejemplo el nombre del hijo "Voluptuosidad"(y en otros casos, los gemelos "Delicia y Pasión").
Aún así, la conclusión resultante es la misma: "Cuando somos personas equilibradas y encuentras el amor verdadero se puede compaginar el amor (la pasión, Cupido) con la razón (Psique) y obtenemos Pasión y Delicia"


Bloque 1) - Reflexión personal.

En este primer bloque, al igual que en los siguientes, haré una reflexión personal en la que resaltaré aspectos que he aprendido, cosas que me han llamado la atención, conceptos que han chocado con mis conocimientos previos, etc. ¿Pará qué sino sirve una reflexión personal?

Como siempre, la puesta en común tiene un papel fundamental en todos los trabajos. Me hizo darme cuenta que normalmente utilizamos ciertas palabras (en este caso, los términos recogidos en entradas anteriores), con un sentido “totalmente” diferente. Vamos, que no es lo mismo decir biblioteca de aula y rincón de lectura, por ejemplo. Estos últimos conceptos, y otros muchos más, a la hora de definirlos de forma grupal encontramos cierta dificultad. Creo que fue en ese momento cuando de verdad nos paramos a pensar que si esas palabras había que definirlas, ninguna significaría lo mismo y por lo tanto, no había sinónimos. Habría correlación entre ellas, pero con ciertas pinceladas que hacían que esa palabra fuera utilizada en un contexto y no en otro.
Cogíamos de prestado algunas ideas previas que teníamos de Lengua y Literatura y, aunque muchas definiciones no eran las correctas, en muchas otras nos acercamos bastante a la verdadera.

Me ha parecido una buena actividad introductoria, no sólo por los conceptos aprendidos. Si miro un poco más allá, me doy cuenta que las definiciones no han sido dadas, las hemos “dado” entre todos (¿o sería mejor decir entre todas?)
Esto hace que el aprendizaje, a mi parecer, resulte mucho más significativo de lo que sería si se recitara una definición tras otra sin profundizar realmente en ninguna.
Aunque haya sido un bloque breve, no por ello va a tener menos trascendencia. En el caso de que no se hubiesen tratado estos términos al principio, habría hecho que aspectos tratados posteriormente carecieran de sentido. De esta manera, estamos construyendo nuestro conocimiento sobre las ideas acertadas.


“Que no es lo mismo contar que leer…”

lunes, 8 de noviembre de 2010

Bloque 1) - Puesta en común.

Después de habernos agrupado y sacado nuestras propias "definiciones", toca ponerlo en común y llegar a las verdaderas. (Aunque algunas ya vimos que eran muy acertadas).

Literatura: Podemos deducir tres posibles definiciones: como arte, como disciplina o como corpus (es decir, que recoge algo). Puede ser oral y escrita, por lo que esto no resultaría un aspecto distintivo. Así que, centrémonos en que si es LITERARIO, significa que el texto crea arte, y por lo tanto tiene una intencionalidad artística bien diferenciada y no meramente informativa. Además, para que resulte ser literatura tienen que ser textos de ficción, sino estaríamos hablando de biografía. Y si es realidad pero tiene función poética, se les denomina paraliteratura.

Literatura infantil: Comenzando igual que el punto anterior, pero teniendo como objetivo bien definido los niños. El autor dirige sus obras a este público, que como edad máxima rondarían los 12 años (aunque siempre hay excepciones y es difícil determinar una edad exacta); puesto que más adelante se considera literatura juvenil.
Nos remitimos al siglo XX como origen de la literatura infantil. Buscaban enseñar de una manera entretenida, enseñando valores morales.

Textos literarios: Corpus de obras de ficción (orales y escritas), donde la intencionalidad artística cobra importancia utilizando la función poética.

Textos folclóricos: O textos de tradición cultural. No tienen autor, el autor es el pueblo. Lo que me hizo recordar a los juglares, ya que ellos además de cantar y bailar también propagaban cuentos y leyendas de boca en boca durante generaciones. Por lo tanto, hay variedad de versiones de un mismo texto.
Otra característica es que encierran enseñanzas y no moralejas, ya que éstas últimas son inventadas por el autor y son plasmadas en papel. En cambio, las enseñanzas, las obtiene el receptor a través del texto.
Algo que me llamó la atención es que los textos folclóricos pueden adaptarse.

Textos de autor: El rasgo principal de estos textos es que, a diferencia de los anteriores, sí tienen autor. Y por lo tanto, no pueden modificarse. No pueden adaptarse como los folclóricos, sino que hay que seleccionarlos.

Textos folclóricos

Textos de autor
Para contar.
Para leer.



Biblioteca de aula: Se trata del lugar físico donde se sitúan los libros dentro del aula. Es decir, las estanterías, cajas...

Rincón de lectura: Espacio del aula condicionado para la lectura (con una buena ambientación y soportes literarios)

Cuento: Se puede definir bajo dos puntos de vista. Por un lado, si hablamos del relato breve ("contar un cuento") y por otro lado, si hablamos de los soportes infantiles como álbumes de imágenes (utilizado para contar la historia).
Al igual que la literatura, siempre son ficticios.

Libro: De nuevo otra palabra polisémica. "Soporte formado por hojas de papel encuadernadas" o "Obra literaria". Para que se considere 'libro' debe cumplir un requisito mínimo de 65 páginas. Existen no sólo libros de lectura, sino también de fotos, en blanco, sólo con ilustraciones, etc. Tiene que estar encuadernado y en papel donde la lectura pasa a un segundo plano.

Cuentacuentos: Algunos grupos se centraron más en la "persona que realiza gestos, escenifica..." y otros, en "la acción de contar...". Es un monólogo basado en una historia (si atendemos a la acción de contar). No hay libro, se cuenta con "adaptación", por ejemeplo, recalcando las cosas que te gustan a ti.

Lectura: "Textos que se van a leer en voz alta" fue la definición previa a la puesta en común. Nos dimos cuenta de que era bastante acertada: Es una lectura en voz alta, donde la transcripción es exacta y fiel o lo que es lo mismo, poner la voz a las palabras del autor.

Narración con libro: Contar una historia teniendo un libro como soporte sin ser fieles a las palabras del autor.


Cuentacuentos

Lectura
Narración con libro
*Sin soporte literario.
*La forma del texto NO se respeta.
*Con soporte literario.
*La forma del texto SÍ se respeta.
*Con soporte literario.
*La forma del texto NO se respeta.